Es el principal elemento diferenciador de cualquier marca, uno de los principales responsables de su identidad.
La principal utilidad del Logotipo es facilitar la identificación de una entidad, sea pública o privada. Es lo que hace que una persona sepa al momento que un producto pertenece a una compañía, o que esta está presente en algún lugar.

Hace las veces de identidad, aunque en ningún momento transfiere todos los rasgos que la definen (pero sí debe intentar transmitir algunos a través de su diseño). Su función es permitir una fácil memorización de la marca y hacer que el público se familiarice y la identifique mucho más rápido.